La colitis ulcerosa, o CU, es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que afecta al recto y al colon. Provoca inflamación y úlceras en el revestimiento interno del intestino grueso. Los síntomas suelen alternar entre brotes, cuando la enfermedad está activa, y remisiones, cuando los síntomas mejoran o desaparecen.
La causa exacta aún no se conoce del todo. Se cree que la colitis ulcerosa se desarrolla cuando el sistema inmunitario reacciona de forma anómala y provoca una inflamación crónica en el colon. La genética, la microbiota intestinal y los factores ambientales pueden influir en su aparición. La colitis ulcerosa no está provocada por el estrés ni por comer algún alimento en concreto.
El tipo de colitis ulcerosa depende de qué parte del colon esté afectada. La proctitis ulcerosa solo afecta al recto. La proctosigmoiditis afecta al recto y al colon sigmoide cercano. La colitis del lado izquierdo se extiende a lo largo del lado izquierdo del colon, mientras que la colitis extensa, también llamada pancolitis, afecta a la mayor parte o a todo el colon.
El tratamiento tiene como objetivo reducir la inflamación, controlar los brotes y mantener la remisión. Las opciones pueden incluir aminosalicilatos, ciclos cortos de corticosteroides, inmunosupresores, medicamentos biológicos y tratamientos orales dirigidos. La opción más adecuada depende de la localización y la gravedad de la inflamación, los tratamientos previos y las necesidades de salud de cada uno.
Se puede plantearse la cirugía cuando los medicamentos no logran controlar la enfermedad, la calidad de vida se ve muy afectada o surgen complicaciones graves. La cirugía suele consistir en extirpar el colon y el recto y crear una bolsa interna o un estoma por donde las heces puedan salir del cuerpo.
La urgencia, el cansancio y la incertidumbre sobre dónde hay un baño pueden afectar al trabajo, a los viajes, a las relaciones y a las actividades sociales. Planificar con antelación, llevar contigo lo necesario y saber dónde están los baños puede facilitarte algunas situaciones. Anotar las deposiciones, el sangrado, el dolor, los medicamentos y los síntomas que no sean del intestino también puede hacer que las citas médicas sean más productivas.
Cualquiera puede desarrollar colitis ulcerosa, incluso los niños y las personas mayores, aunque suele aparecer en la adolescencia o a principios de la edad adulta. Si tienes un padre, un hermano o un hijo con una enfermedad inflamatoria intestinal, tienes más probabilidades de desarrollarla. Los genes pueden influir en la susceptibilidad, pero la colitis ulcerosa no suele heredarse de forma predecible y, por ahora, no hay ningún método probado para prevenirla.
La colitis ulcerosa también puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y de cáncer colorrectal, sobre todo cuando hay una inflamación grave que lleva muchos años presente. Un seguimiento regular puede ayudar a detectar los cambios a tiempo.
Entre los síntomas más comunes se encuentran la diarrea recurrente, la presencia de sangre o moco en las heces, el dolor abdominal, los calambres y la necesidad urgente o frecuente de ir al baño. Algunas personas sienten la necesidad de ir al baño incluso cuando el intestino está vacío, lo que se conoce como tenesmo. Cuando la inflamación es más grave, pueden aparecer fatiga, fiebre, náuseas, pérdida de apetito y pérdida de peso.
La colitis ulcerosa a veces puede afectar a otras partes del cuerpo. Puedes tener dolor en las articulaciones, cambios en la piel, úlceras bucales, inflamación ocular o problemas que afecten al hígado y a los conductos biliares. Estos síntomas pueden aparecer junto con los síntomas intestinales o desarrollarse por separado.
El diagnóstico suele consistir en hablar de los síntomas y el historial médico, y luego hacer análisis de sangre y de heces. Normalmente hace falta una colonoscopia o una sigmoidoscopia flexible con pequeñas muestras de tejido, llamadas biopsias, para confirmar la colitis ulcerosa, ver qué parte del colon está afectada y descartar infecciones u otras enfermedades.
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SOP • Resistencia a la insulina • 2 análisis anteriores



