Cirrosis descompensada: qué es, principales síntomas, terapias y cómo convivir con ella

por el Dr. Jonas Witt
Médico
22 de enero de 2026
-
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Índice

TL;DR

  • La cirrosis descompensada es una fase avanzada de la cirrosis hepática en la que el hígado ya no puede realizar adecuadamente sus funciones esenciales.
  • Se define por la presencia de complicaciones como ascitis, encefalopatía hepática y hemorragia gastrointestinal.
  • Las terapias se centran en controlar los síntomas y las complicaciones, no en curar la cirrosis.
  • Vivir con cirrosis descompensada a menudo implica un seguimiento médico regular, ajustes en el estilo de vida y apoyo emocional.
  • Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico.

¿Qué es la cirrosis descompensada?

La cirrosis descompensada es una afección en la que un hígado dañado de forma crónica ya no es capaz de compensar su pérdida de función. Como resultado, aparecen complicaciones clínicas que reflejan insuficiencia hepática e hipertensión portal.

La cirrosis es una enfermedad crónica en la que el tejido hepático sano se sustituye gradualmente por tejido cicatricial. En la fase compensada, el hígado aún puede realizar muchas de sus funciones a pesar del daño. En la fase descompensada, se pierde este equilibrio y los síntomas se hacen clínicamente evidentes.

¿Cuál es la diferencia entre cirrosis compensada y descompensada?

La diferencia clave es la presencia de complicaciones.

  • Cirrosis compensada: hay daño hepático, pero los síntomas pueden ser leves o inexistentes porque la función hepática aún se conserva parcialmente.
  • Cirrosis descompensada: aparecen complicaciones, lo que indica que el hígado ya no puede mantener sus funciones esenciales.

La transición a cirrosis descompensada marca un cambio importante en la progresión de la enfermedad y, por lo general, requiere un control médico más estrecho.

¿Cuáles son los principales síntomas de la cirrosis descompensada?

Los síntomas de la cirrosis descompensada están relacionados principalmente con la insuficiencia hepática y el aumento de la presión en el sistema venoso portal.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Ascitis: acumulación de líquido en el abdomen, que provoca hinchazón abdominal.
  • Edema periférico: hinchazón de las piernas y los tobillos.
  • Ictericia: coloración amarillenta de la piel y los ojos.
  • Encefalopatía hepática: cambios en la concentración, la memoria, los patrones de sueño o el comportamiento.
  • Hemorragia gastrointestinal: a menudo causada por varices esofágicas o gástricas.
  • Fatiga intensa y debilidad generalizada.

Los síntomas pueden variar mucho entre las personas y pueden cambiar con el tiempo.

¿Qué terapias se utilizan en la cirrosis descompensada?

Las terapias para la cirrosis descompensada tienen como objetivo controlar los síntomas y las complicaciones, ralentizar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

Dependiendo de la situación individual, el tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos para ayudar a controlar la retención de líquidos o reducir el riesgo de complicaciones.
  • Tratamientos para controlar la encefalopatía hepática.
  • Procedimientos para tratar episodios recurrentes de ascitis o hemorragias.
  • Evaluación especializada en casos más avanzados.

Las decisiones sobre el tratamiento siempre son individualizadas y las toman atención médica . Este artículo no proporciona recomendaciones de tratamiento personalizadas.

¿Cómo pueden vivir las personas con cirrosis descompensada?

Vivir con cirrosis descompensada significa adaptarse a una enfermedad crónica que puede afectar la vida cotidiana de muchas maneras.

La gente suele decir:

  • La necesidad de citas médicas y controles periódicos.
  • Ajustar las actividades diarias en función de los niveles de energía.
  • Desafíos emocionales relacionados con la incertidumbre y la carga de los síntomas.
  • La importancia del apoyo psicológico y social, tanto para los pacientes como para los cuidadores.

Informarse sobre una enfermedad, prestar atención a los cambios en los síntomas y prepararse para las visitas médicas puede ayudar a las personas a sentirse más apoyadas e involucradas en su proceso de atención médica. mama health ofrecer orientación y apoyo para ayudar a estructurar este proceso.

¿Puede mejorar la cirrosis descompensada?

La cirrosis es generalmente una enfermedad crónica, y la cicatrización hepática subyacente no suele ser reversible. Sin embargo, controlar las complicaciones y tratar la causa subyacente de la enfermedad hepática puede ayudar a estabilizar la afección y reducir los episodios de descompensación en algunas personas.

Cada situación es única y debe discutirse con un atención médica .

¿Cuándo es importante consultar a un médico?

Es importante que consultes a un médico si se presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Empeoramiento repentino de los síntomas.
  • Confusión o somnolencia nuevas o crecientes.
  • Hinchazón abdominal rápida o empeoramiento del edema en las piernas.
  • Cualquier episodio de hemorragia gastrointestinal.

La comunicación continua con el atención médica es una parte fundamental de la vida con cirrosis descompensada.

Descargo de responsabilidad:

Este contenido es informativo y no constituye un dispositivo médico.

mama health información y apoyo, pero no sustituye al médico.

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Fuentes

1. Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL). Guías de práctica clínica sobre el tratamiento de la cirrosis descompensada.
2. Organización Mundial de la Salud (OMS). Resumen de las enfermedades hepáticas.
3. Servicio Nacional de Salud (NHS). Cirrosis: síntomas y complicaciones.
4. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Cirrosis hepática.